Sueño constantemente, en realidad casi todo el tiempo.
Dejo volar la imaginación y soy todo lo que deseo, la posibilidad de SER muchos “YO SOY…” Me parece increíble.
Nacimos con talentos y podemos desarrollar muchos más, ampliar el panorama para crear una y otra vez, para reinventarnos y reconocernos a través de eso que hoy elegimos hacer.
Cambiar siempre nos asusta y ese susto trae para mí un poquito de emoción, yo le llamo mini shot de adrenalina cuando pensamos en aventarnos y accionar ante eso que nos provoca mucho miedo.
Más allá de permitir que el pensamiento del deseo se bloquee por el miedo, recuerdo que trae consigo esa emoción y simplemente he decidido dejarlo ser.

Hay días que me levando en el canal de la inspiración a todo lo que da y hasta respirar me provoca asombro. Esos días donde leer un texto, ver una imagen, escuchar una canción despiertan en mí unas ganas insaciables de CREAR, de moverme y hacer algo por el simple hecho de existir. 

Fantaseo un rato con las mil y unas posibilidades para hacer ese deseo que se activa, busco un plan “A” luego uno “B” y comienzo a resolver cualquier acertijo que pueda bloquear el camino, me vuelvo a emocionar de sentirlo cada vez más real, de saber que es posible.

 

 

Se activa en automático un deseo que se conecta con uno de mis sueños, se me mueve todo por dentro, el pulso se me acelera y quiero pararme en ese instante a CREAR a hacerlo.

“TODO COMIENZA CON UNA IDEA”
Amo creerlo y vivirlo y volver a creerlo y confirmar que mi creencia al volver a vivirlo, y se repite una y otra ves.
Luego sucede algo, viene el hombre imaginario de la “POSIBILIDAD” y sé para delante de mí enseñándome varios caminos.
Este camino, lleno de atracciones, juegos mecánicos con subidas y bajadas divertidas, conforme vas avanzando tus ganas de accionar van disminuyendo pues las estas pasando tan bien, que crees en ese momento no necesitar nada más, ahí te quedas pues el camino parece no requerir ningún esfuerzo.
El primer camino tiene una entrada grande y en realidad no tiene muchos requisitos, te deja pasar si estas un poco confundido y no sabes cual de los dos tomar, esté es ligero y demasiado relajado, puedes llevar contigo todo el equipaje que “creas necesitar” incluso los “para después” “ahorita” y “al ratito”.
El segundo en cambio te exige un deseo claro, lo más definido y desglosado posible, solicita tu conciencia sobre los posibles obstáculos y soluciones, un plan de acción o en todo caso un plan de escape, el uniforme de este camino tiene en la parte delantera un bordado en color mostaza que dice “arriesgaste”.
Si deseas en realidad ir por ahí tienes que saber que hay mucho trabajo por hacer.
Este camino tiene como requisito que antes de entrar tendrás que dar un clavado a la alberca del miedo, donde sentirlo y vivirlo será una realidad, requieres conocerlo y conversar un ratito con el, permitirle tener su momento, para después pedirle amablemente que vas a continuar, mientras te sales de la alberca y te secas con la toalla le dices al miedo que te espere ahí, pues aquí no se permite llevarlo.
 
Este camino sin duda es más retador, requiere de ti, de tu honestidad, de tus ganas, tu compromiso, tu responsabilidad.
 
Es un camino lleno de espejos, de LUZ, de encuentro y eso si, promete ser una GRAN EXPERIENCIA si así tú lo eliges.
Entonces…
 
¿Cual camino te gustaría tomar a ti hoy?